Yijing (I-Ching)

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Vilà, Jordi & Galvany Albert. YIJING, El Libro de los  Cambios. Ed. Atalanta (Vilaur, Girona, 2006) ISBN: 8493462594

De nuestra edición del Libro de los Cambios, primera traducción directa y completa a partir del original chino, han dicho:

"Tanto por la elegancia de su forma como por la precisión de su contenido, es la materialización perfecta de un libro que parece que tiene alma" Isidoro Reguelia, El País

                                                       

Decir que el Libro de los Cambios (I-Ching, actualmente trascrito como Yijing) se originó como método de adivinación utilizado por la clase noble de la dinastía china de los Zhou, hará unos treinta siglos, como herramienta de apoyo para los rituales de sacrificio, no es más que poner la primera piedra de un edificio monumental que todavía sigue en construcción, y que ha traspasado las fronteras de su cuna natal para incorporar obreros de todas las localizaciones geográficas y de todos los tiempos posibles.

            No basta con una definición tan simplista. El Yijing ha sido considerado, en distintos momentos históricos, como un manual de adivinación del porvenir, un tratado de metafísica, un libro sobre el orden social y natural, un texto de meditación, un sumario de psicología o un documento filosófico. El filósofo contemporáneo Feng Youlan ha afirmado que el Yijing contiene una incipiente “álgebra del Universo”, afirmación que debe tenerse en consideración.

            Heredero indirecto de los calendarios agrícolas populares chinos, de un sistema de pronósticos desarrollado en el seno de la aristocracia de las antiguas dinastías, de métodos numerológicos y mágicos, y de los comentarios sobre ciencias naturales y ciencias sociales añadidos de intelectuales de diferentes estratos sociales y de tiempos distintos, llamados “sabios” en la tradición china, el Yijing es mucho más que la suma de sus partes componentes. Sólo dentro del ámbito cultural chino, más de 10.000 comentarios de distintas épocas han elevado el mensaje primordial del Libro del Cambio hasta convertirlo en un sistema completo de conocimiento.

            El Yijing es también un excelente registro histórico que permite conocer la historia y la religión, la filosofía y las ciencias naturales, el entramado sociológico y las costumbres, el folklore y las tradiciones, los proverbios y las sentencias, el lenguaje militar y político, presentes en tiempos de las dinastías chinas más antiguas, desde la Shang hasta la Zhou occidental, si bien no es, con mucho, el “libro más antiguo de la Humanidad”, ni un enigma mucho más “oscuro que la Esfinge”.

En las palabras de este libro hallamos el resumen de las preocupaciones de personas de todos los estratos sociales, inquietudes sobre el clima, sucesos astronómicos, salud y alimentación,, comportamiento ético, política, fundación de estados, la estructura de la sociedad feudal, actividades lúdicas, contiendas, campañas militares, costumbres y ceremonias religiosas, bodas, recompensas, castigos y jurisdicción, miedos, las esperanzas, los viajes o la familia.

Todo ello conforma un mosaico repleto de vida, con personajes casi tridimensionales y con acontecimientos cotidianos y extraordinarios, que nos permite bucear en un museo arqueológico de primera magnitud. Al no introducir actores principales, ni ceñir las líneas principales de la argumentación sobre acontecimientos históricos o desarrollos cronológicos, el texto del Yijing permite al lector vagabundear libremente por un mundo de símbolos y de imágenes naturales.

Pero a la vez, abarca un sinfín de temas que han estado presentes en la mente de los humanos de todas las épocas y continentes. Probablemente por eso, el lenguaje del Yijing aparece familiar a los ojos de los lectores occidentales, a pesar de los problemas lingüísticos, culturales, étnicos y cronológicos que puedan surgir de su traducción.

Es probable, además, que las aplicaciones del Yijing hayan ido mucho más allá incluso de los objetivos originales impuestos por los inspirados redactores del texto. Las conexiones de las figuras hexagramáticas con descripciones de la estructura del genoma humano o del ADN, con la cibernética o la informática (que muchas veces no son más que juegos malabares, aunque algunas otras son verdaderas fuentes de inspiración) no son más que un ejemplo de las posibilidades de comprensión del contenido del libro.

            易經 Yijing significa el Libro Clásico ( jing) de los Cambios ( yi). El término 周易  Zhouyi (Cambios de la dinastía Zhou) suele designar a la parte del “I-Ching” que contiene los textos de los 64 hexagramas adivinatorios. Cuando se habla del texto de los 64 hexagramas junto a los apéndices conocidos como las “diez alas”, el libro se denomina Yijing.

Yi es un carácter de confusa etimología. Se han propuesto varias hipótesis, que hacen cambiar la composición ideográfica pero que permiten llegar a la misma conclusión.

1)      el carácter ri, “sol”, más el carácter wu, que originariamente significaba el ondear de un estandarte al viento, pero que también puede interpretarse como agua cayendo del Cielo. El Sol y la lluvia: un cielo claro y un cielo nublado, imagen bucólica de los cambios climatológicos naturales a lo largo del ciclo anual. 

2)      el carácter ri, “sol”, más el carácter yue, “luna”. La alternancia entre día y noche, imagen de los cambios cíclicos acaecidos durante el transcurso del día.

3)      La imagen estilizada de un camaleón, animal capaz de pasar desapercibido al confundirse con el entorno, gracias a su capacidad para cambiar el color de su piel.

                                                     

Podemos concluir que, independientemente del origen etimológico del carácter yi, su significado literal es el de cambio, muda, transformación o mutación.

Glosas posteriores, sin embargo, amplían el significado del carácter y permiten interpretarlo como “fácil, simple”, y también “inmutable, permanente, lo que no cambia”. Esta última paradoja es típica de la cosmovisión china, y permite contemplar de cerca la elegancia a la hora de describir ciertos fenómenos: para los constructores de la ideología del Libro del Cambio, lo único permanente es el cambio; la único que no cambia es la facultad de transformación y de evolución de todas las cosas.

                                       

Jing, por otro lado, designa los libros clásicos. El radical del ideograma (los trazos de la izquierda), representa el hilo de un capullo de seda, entrelazado para formar una hebra más fuerte; la parte derecha presenta una etimología indeterminada: para algunos es un telar; para otros, la corriente de un río. El carácter en conjunto significa “entramado”, esto es, un entrelazamiento de distintas hebras de hilo para formar un tejido complejo. Hay que recordar que los libros chinos arcaicos se inscribían sobre tiras de caña de bambú, atadas entre sí por hilos, sistema que permitía enrollarlos para su mejor archivo y transporte. En la medicina china, jing designa los pasajes de energía vital traducidos como “meridianos”. Y en el contexto del Libro de los Cambios, la palabra jing define en particular los clásicos confucianos, elevados a la categoría de cánones por su importancia en la construcción de una educación moral completa. 

 

 

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